StartUps y su diseño estratégico para un negocio exitoso

El mundo de las StartUps, específicamente de aquellas relacionadas con la tecnología y el desarrollo de software, es sumamente vertiginoso. Caracterizadas por la incesante interacción que las mismas deben  tener con sus clientes, estos nuevos emprendimientos tienen su base en un modelo de negocio orientado a ser escalable más rápida y fácilmente que una empresa tradicional.

Esto quiere decir que a través del empleo de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs) se valen de los medios necesarios para adquirir una gran difusión, influencia y seguidores.

Por esto es común que se desarrollen estrategias para la obtención de resultados favorables tratando de minimizar el presupuesto utilizado. A menudo se utilizan categorías de diseño preliminares que nos brindan, mediante la interacción con usuarios, piezas de información fundamentales sobre nuestros productos.

Los recursos humanos, por consiguiente, son empleados en números reducidos y deben contar con altos grados de especialización, con el objetivo generar contenidos especializados, por lo general de manera remota.

 

Te presentamos las principales categorías de diseño que debes tener en consideración 

El principal foco de producción de estas compañías suele ser el desarrollo de Software, programas computarizados creados para resolver un inconveniente determinado en una organización y en este tipo de soluciones, es cuando se deben prever diversas cuestiones, sumamente relevantes para el usuario final:

  • El diseño de la Interfaz (conocido como “UI”), se trata de la estética del producto, de cómo es presentado al cliente, las combinaciones de colores, el diseño de los botones, etc. Este ámbito de trabajo se enfoca en la premisa de que al cliente debe gustarle lo que está viendo.

 

  • La experiencia del usuario (conocida como “UX”), por su parte, pone más énfasis en las reacciones emocionales que se esperan que tenga el destinatario, mediante la interacción con la página o programa en sí. Se trata de que todos los elementos que la componen se encuentren en perfecta armonía, diseñados para guiar la atención de las personas hacia donde se desea mediante una navegación que sea tan fluida como entretenida.

 

  • El Design Thinking (o pensamiento de diseño), es la aplicación integral de todos los conocimientos y estrategias de diseño y marketing, con el objetivo de optimizar tanto la UI como la UX.

 

Para esto se dice que el principio fundamental es empatizar con el cliente, ponerse en su lugar, realizar la tarea intelectual de considerar todas las variables que pueden afectar al mismo y en base a eso prever cómo debe ser el diseño ideal del producto que mejor se adapte a sus necesidades.

 

Como su nombre lo indica, el diseño debe ser analizado desde todos sus vértices, principalmente por un grupo de personas dedicadas a esa tarea, complementándose en sus ideas y críticas.

 

 

 

La importancia del rol de diseñador de “UX” en un proyecto

La actividad del diseñador de la experiencia del usuario (UX) es crucial para el éxito de un programa o software.

Aunque desde el punto de vista del receptor es evidente que el desarrollo efectivo de ambas cualidades (UI, UX) vayan de la mano, desde la óptica del desarrollador se pueden apreciar los beneficios prácticos que conlleva la especial atención de lo que detallaremos.

Es importante que la compañía desarrolladora ponga especial atención al diseño de UX, ya que puede ser la causa de grandes ahorros en materia de costos de interacciones en esta etapa de creación.

Para lograr esto existen varios métodos, de los cuales uno de los más usados es el desarrollo de un prototipo mediante un proceso combinado de diseño de UI y UX en conjunto con potenciales clientes, para obtener todo el Feedback necesario y poder encontrar el producto exacto que el público objetivo necesita, sin haber programado una sola línea de código. Esto presenta enormes ventajas, ya que evita futuras correcciones que pueden llegar a ser sumamente costosas durante la etapa de programación.

También es muy fomentado el período de prueba abierto a sugerencias externas, cuando recientemente se ha comenzado con la vida comercial del producto,  instando a los clientes o consumidores a resaltar tanto las cualidades positivas como negativas del mismo. Esto redundará en el beneficio de ambas partes.

Esta última estrategia ayudará a los desarrolladores a encontrar aspectos en los cuales sean necesarias mejoras o ajustes a futuro. Sin embargo, es importante no omitir realizar el testeo de prototipos, ya que supone realizar una primera impresión en los clientes habiendo ya encontrado el encaje del producto y mercado, evitando diseñar y desarrollar potenciales estrategias fallidas.

Esto último podría derivar en el fracaso prematuro de la compañía, que se encuentra prácticamente en su etapa de nacimiento y difícilmente cuente con los fondos para revertir la situación.

La eficaz combinación de recursos apuntando al desarrollo de las estrategias mencionadas conllevará un éxito asegurado para cualquier StartUp.

En todos los casos de éxito puede verse cómo se complementaron estrategias con base en grandes procesos de pensamiento analítico, sumamente necesario para emprender proyectos de esta naturaleza.

 

En conclusión, el desarrollo de una StartUp no deja de ser un proceso, fugaz y sumamente intenso. Todo proceso consta de sus etapas y los expertos en diseño ya han determinado cuáles son. Empatizar, definir, idear, prototipar y testear.

Esa es la clave del éxito, repetir el proceso soportando el cruel y antiguo modelo de la prueba y error, perfeccionando un producto final destinado a ser aclamado por las masas.